Capitulo 3
Nuevas narrativas para la prevención
En medio de este camino de encuentros, voces y aprendizajes, se abrió un espacio para hablar de aquello que muchas veces se nombra desde el juicio, pero pocas veces desde la comprensión: el consumo de sustancias psicoactivas.
Un espacio para conversar sin prejuicios
En medio de un camino de encuentros y aprendizajes, este taller en San Bernardo abrió la puerta para hablar de una realidad que suele nombrarse desde el juicio y pocas veces desde la comprensión: el consumo de sustancias psicoactivas. Guiados por el tallerista Juan David Gómez Romo, las y los jóvenes transformaron el espacio en un lugar de confianza donde el aprendizaje nació de lo compartido.
El proceso: El encuentro inició con preguntas sencillas pero profundas, diseñadas para invitar a pensar, sentir y expresarse sin miedo. El momento más significativo llegó al trabajar con siluetas construidas a partir de historias reales. Cada grupo se acercó a la vida de otras personas a través de estas figuras, intentando descifrar sus caminos, decisiones y circunstancias.
El impacto: La actividad permitió construir colectivamente una mirada distinta: una que no señala, sino que reconoce que detrás de cada historia hay contextos, emociones y realidades complejas que merecen ser escuchadas. Los jóvenes no solo analizaron causas y consecuencias, sino que descubrieron nuevas posibilidades para acompañar, cuidar y hacer las cosas de manera diferente.
Esta experiencia nos deja una gran lección: cambiar cómo narramos estas realidades transforma cómo las vivimos, demostrando que mirar con humanidad nos enseña que el cuidado no es una tarea individual, sino un proceso colectivo
El cuidado es un tejido colectivo
Entre reflexiones, risas y silencios que también hablaban, se fue sembrando algo importante: la certeza de que el cuidado no es una tarea individual, sino un proceso colectivo que se construye en el encuentro con otras y otros.
Este momento del proceso nos recuerda que cambiar la forma en que narramos estas realidades también es una forma de transformar la manera en que las vivimos. Porque cuando aprendemos a mirar con más humanidad, también empezamos a cuidar de otras maneras.




